El buen estado actual de las poblaciones de atunes es el resultado de varios años de trabajo científico y de los esfuerzos y sacrificios realizados por las flotas que operan regularmente en la región.
Pese a la recomendaciones del staff científico de reducir hasta en 50 los días de veda, debido a la buena salud de que gozan los atunes tropicales en el Océano Pacífico Oriental, en la reciente reunión de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) no se logró un consenso para ello por lo que la veda continuará siendo de 64 días hasta el año 2028.
Presidida por el ecuatoriano Andrés Arens, la 104.ª Reunión de la CIAT, celebrada del 31 de agosto al 4 de septiembre en Lisboa-Portugal- concluyó con avances para varias pesquerías, pero, lamentablemente, sin consenso para actualizar las medidas y el marco técnico de ordenación de los atunes tropicales.
Sin consenso
En esta reunión no fue posible alcanzar un consenso para aprobar las nuevas medidas de conservación y el procedimiento de ordenación de los atunes tropicales recomendados por el personal científico de la Comisión de reducir la veda a 50 días.
Las propuestas fueron respaldadas principalmente por Ecuador, Estados Unidos y la Unión Europea, cuyas delegaciones destacaron que las tres especies de atunes tropicales se encuentran en buen estado.
Su aprobación habría representado un avance fundamental para la organización y para el establecimiento de un marco de ordenación de largo plazo basado en criterios científicos.
Países piden nueva capacidad de pesca
Las negociaciones no avanzaron principalmente debido a la insistencia de algunos países en obtener una cantidad considerable de nueva capacidad de pesca y en que se atendieran sus reclamos pendientes sobre esta materia.
Estas solicitudes podrían incrementar el esfuerzo pesquero en el futuro, lo que, según varias delegaciones, pondría en riesgo la salud y la sostenibilidad de las poblaciones de atunes tropicales del océano Pacífico oriental (OPO).
El buen estado actual de estas poblaciones es el resultado de varios años de trabajo científico y de los esfuerzos y sacrificios realizados por las flotas que operan regularmente en la región.
64 días hasta el 2028
Ante la falta de acuerdo, continuarán vigentes hasta 2028 las medidas de conservación actuales, que incluyen un período anual de veda de 64 días, así como también las disposiciones que regulan la pesca sobre dispositivos agregadores de peces —conocidos como plantados— y las medidas aplicables a la flota palangrera atunera, establecidas en la Resolución C-25-01 de la CIAT.
Asimismo, no se logró aprobar un cronograma para aumentar progresivamente la cobertura del monitoreo a bordo mediante observadores humanos o sistemas electrónicos en los buques palangreros de más de 24 metros de eslora.
Este asunto seguirá siendo relevante para mejorar la disponibilidad de información científica, la transparencia y el seguimiento de las actividades pesqueras.
Avances en otras pesquerías
A pesar de las dificultades relacionadas con los atunes tropicales, la reunión alcanzó a- cuerdos importantes para otras pesquerías del OPO.
En las pesquerías palangreras de dorado y pez espada se aprobaron resoluciones que orientarán el trabajo del personal de la CIAT para fortalecer las evaluaciones científicas y avanzar hacia mejores sistemas de manejo y ordenación.
También se aprobó el Plan de Investigación de Tiburones propuesto por el personal científico de la Comisión, que comprende ocho especies presentes en el OPO. Este plan permitirá mejorar el conocimiento sobre el estado de sus poblaciones y respaldar futuras decisiones de conservación y manejo basadas en evidencia científica.
En el caso del atún aleta azul del Pacífico, se aprobaron tanto el procedimiento de ordenación como las medidas de conservación correspondientes. Estos instrumentos contribuirán a mantener una gestión previsible y sostenible de esta población en el océano Pacífico.
Finalmente, la Comi- sión aprobó una resolución sobre el atún albacora del sur, destinada a encaminar los trabajos de evaluación, manejo y ordenación en el OPO, en coordinación con la Comisión de Pesca del Pacífico Occidental y Central (WCPFC, por sus siglas en inglés), debido a que se trata de una población compartida entre las áreas de competencia de ambas organizaciones.
Los resultados de la 104.ª Reunión ponen de manifiesto la necesidad de continuar promoviendo acuerdos regionales que otorguen prioridad a la conservación responsable y de largo plazo de las poblaciones de atunes tropicales, con miras a garantizar su aprovechamiento sostenible.
Asimismo, resulta fundamental mantener el avance de los trabajos de ordenación de las pesquerías de atunes tropicales y templados, así como de otras especies afines, conciliando los objetivos de conservación con las aspiraciones de desarrollo y aplicando un enfoque ecosistémico en el océano Pacífico oriental.