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octubre 14, 2020

La Niña (en 3.4), se confirma, podría ser moderada a intensa. ¿Qué ocurre en 1+2?

Franklin Ormaza González, PhD
Cámara Nacional de Pesquería

Abstracto. Se presenta un breve análisis de las condiciones oceanográficas en el Pacífico ecuatorial central (3.4) y este (1+2). El evento frío La Niña, se da en el área 3.4 (8000 km al oeste de la costa ecuatoriana). Las anomalías SST negativas se han incrementado, y las condiciones meteorológicas está acopladas (SOI de +7; >90 días). El contenido de calor en la columna de agua (0-300m) sigue negativo. En 1+2, desde agosto a septiembre el promedio de las SSTs fue: 19.7 C con una variación desde 18.9C a 20.1C. El rango y promedio quizá más bajos en la última década. Las anomalías SST negativas han registrado hasta núcleos de -4C, a inicios del mes, han decrecido con el tiempo hacia el final de septiembre, pero todavía persisten los núcleos de -3 a -4C, predominando los de -1C a -2C en toda la costa y oeste de Galápagos, incluyendo la región 3. El promedio de las anomalías ha sido -0.9C con un rango de -1.6C (2/sep) a -0.4C (16/sep). Las proyecciones indican que las condiciones de La Niña seguirán reinando en la Pacífico Tropical hasta inicios del 2021 con 85% de certidumbre, y que será de características fuertes (NOAA). L a agencia australiana asevera que La Niña continuaría en el verano del hemisferio sur (diciembre-marzo) primer trimestre, y 3 de 8 modelos proyectan el evento como fuerte (<-1.50 a -2.00C). La Met Office mantiene que el evento será entre moderado y fuerte. La temporada de tormentas y huracanes en el Atlántico norte ha excedido las más atrevidas expectativas, lo que corroboraría las proyecciones de La Niña. En la región 1+2, las anomalías negativas se mantendrán en los primeros meses del 2021, final de año, de acuerdo al Met Office (inglés), pero la NOAA proyecta las anomalías negativas más allá del primer trimestre del 2021. Pero se debe practicar cautela, en el segundo semestre del 2016 desde octubre se declaró un evento frío la Niña (3.4) débil, pero en el primer trimestre del 2017 ocurrió un intenso calentamiento costero (1+2) con características similares a las de los eventos calientes intensos. Las lluvias serián deficitarias desde junio (2020) hasta abril (2021) en caso de en 1+2 se mantengan las anomalías negativas SST. Podría ocurrir una sequía en sur del centro-sur de Manabí como generalmente ha ocurrido ante eventos moderados fuertes de la Niña. Las actividades pesqueras deben ser beneficiadas por el evento que ha ocurrido en nuestras costas desde mayo. Dependiendo la especie, se deberán esperar algunos meses para ver resultados en terminos de pesca. La redistribución de las especies debido a los cambios de SST y la profundidad de la termoclina, se deben tener en consideración en las actividades axtractivas. Las condiciones de navegación debido a las corrientes, olas, vientos, frio, etc deben haber afectado negativamente las actividades mencionadas.

Introducción. En notas anteriores se ha descrito el desarrollo del evento frío desde mayo con las evidencias satelitales e in situ (estación D), a pesar que a finales del 2019 o inicios del 2020, una investigación cuyo modelo matemático había acertado con el Niño 2012, 2013 y 2017, señalaba que a finales del 2020 las posibilidades (4 de 5) de que ocurra un evento cálido muy fuerte (Ludescher et al., 2019). A mediados de abril, se reportaba: “La transición de la estación lluviosa a la seca en términos oceanográficos se adelantó de manera importante, las isotermas TSM de 22-26 C se han desplazado a posiciones típicas para junio, el frente térmico ecuatoriano está relativamente bien formado, la ZCIT está desplazada en latitudes norte (3-5 N). Las lluvias han decrecido de manera notoria en la franja costera aledaña al mar, aunque en la parte interior todavía se registran importantes eventos” (Ormaza-González, abril 2020). Así mismo en abril se manifestaba…” Así, la ZCIT se encuentra sólidamente afincada alrededor de 10 N, lo cual es inusual para la época del año, así como la posición. La ZCIT generalmente se ubica a 5-8 N en los meses de julio-agosto, pero se ha mantenido. La intensidad de los vientos alisios cerca del Golfo de Guayaquil está alrededor de 26 km/h (7.2 m/s, 14 nudos) lo que en escala Beaufort da Mar 4 (forma olas pequeñas con “borregos frecuentes), que podría dificultar las operaciones de pesca a ciertas embarcaciones.” Esto ha sido una de las características de aguas costeras hasta ahora, con variaciones en las variables de meteorología y oceanografía.

Durante los últimos dos meses, han ocurrido varias declaratorias en la prensa y redes sociales de que La Niña ya está presente, este breve análisis trata de determinar si realmente está presente (área 3.4) y el impacto oceanográfico y pesquero en el área 1+2.

Región o Área 3.4. La referencia geográfica para determinar si las condiciones oceanográficas, básicamente SST (Sea Surface Temperatura; temperatura superficial del mar) y SOI (La oscilación del Sur; The Southern Oscillation Index), es el área 3.4, que un rectángulo limitado por 5N-5S y 120-170 W (Fig. 1.). La declaración oficial se da cuando el ONI (Oceanographic El Niño Index), que es esencialmente anomalías térmicas promediadas cada tres meses consecutivos; lo que da un lapso de cinco meses, es mayor o menor a +0.5C y -0.5C respectivamente; entre +0.5C y -0.5C se considera estado neutro. Las magnitudes de las anomalías (en °C) igualmente califican al evento de:

Débil: >0.50 a 1.00; <-0.50 a -1.00

Moderado: >1.00 a 1.50; <-1.00 a -1.50

Fuerte: >1.50 a 2.00; <1.50 a -2.00

Muy fuerte: >2.50; <-2.50

Por ejemplo; en 2017 se registró:

Julio-agosto-septiembre: -0.6 C

Agosto-septiembre-octubre: -0.7 C

Septiembre-octubre-noviembre: -0.7 C

El lapso en este caso fue desde julio a noviembre (cinco meses). Adicionalmente, estas anomalías deben estar conectadas a las condiciones meteorológicas (SOI), en este caso eran positivas >+7 (adimensional); cuando en un evento caliente deben promediar durante 90 días <-7. En noviembre 30 del 2017, se declaró La Niña, de características débiles.

Sino están conectadas, no se puede hablar, en sentido estricto, de un evento La Niña o El Niño. En 2019, no hubo El Niño, lo que ocurrió fue un periodo de anomalías positivas.

Fig. 1. Las Regiones o áreas El Niño (La Niña).
Fuente: https://www.ncdc.noaa.gov/teleconnections/enso/indicators/sst/.

Durante septiembre 2020, en 3.4 se ha registrado un constante descenso de la temperatura, lo que ha provocado que las anomalías pasen de -0.8C a -1.1C desde inicios hasta finales de septiembre (Fig. 1), es decir que se pasó de una posible magnitud débil a moderada. El índice es ONI desde julio a septiembre es -0.6C; desde julio en 3.4 las SST del océano Pacífico han estado por debajo del promedio para ese trimestre. Por otro lado, el SOI ha permanecido sobre +8.1 (magnitud adimensional) de manera continua durante los últimos 90 días y en los últimos 30 días ha promediado +10.4, de acuerdo al centro Meteorológico de Australia (http://www.bom.gov.au/climate/enso/#tabs=Pacific-Ocean&pacific=SOI). Las condiciones meteorológicas y las oceanográficas están acopladas para declarar que las condiciones La Niña, de acuerdo a la definición aceptada, están dadas y se podrían prolongar (ve adelante), al menos hasta el fin de año.

La región 4. Esta es la más cálida y conecta el Pacífico Central con el Occidental donde se encuentra la “piscina caliente” donde la SST supera los 28C llegando a 31 C. Esta región, registra anomalías negativas (Fig. 2) desde mediados de Julio, y ayuda a marcar las condiciones meteorológicas y las ondas Kelvin sean descendentes (positiva) o ascendentes (negativa).

Fig. 2. Anomalías térmicas en las regiones de El Niño.
Fuente: https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/precip/CWlink/MJO/enso.shtml.

Región 3. Es la que conecta la franja costera del Pacífico ecuatorial este y la región 3.4. Ha permanecido con anomalías SST desde mediados de mayo, llegando a -1.5C en septiembre; al final del mes registró -1.2C. Esta región sirve para evaluar la transferencia (+/-) de energía mediante las ondas Kelvin. Una onda Kelvin ascendente intensa está presente, lo que fortalece los impactos de La Niña sobre la región 1+2. Adicionalmente el contenido de calor (180W a 100W, 5N, 5S, 0-300 m) es negativo desde abril 2020. Lo que refuerza, las anomalías negativas superficiales.

Región 1+2. Las anomalías negativas SST se comenzaron a sentir desde mayo; a inicios de septiembre llegó a -1.6C con núcleos de anomalías hasta -4C. En la Fig. 3 se observan las isotermas (líneas de igual temperatura); durante todo el mes la isoterma de 20C se mantenido muy cercana a la línea ecuatorial, mientras que la de 19C se situado a unos 80-100 km frente al Golfo de Guayaquil (panel superior, Fig. 3), incluso de la de 17C se ubicó por unos días frente al Golfo. Generalmente, la isoterma de 19C, llega a ubicarse en aguas ecuatorianas, pero, la de 17C, el autor no la ha observado en los últimos 30 años, así mismo la isoterma de 20C no se la ha reportado al norte de la línea ecuatorial, como ahora ocurrió en agosto. Desde agosto a septiembre el promedio de las SST en 1+2 fue: 19.7 C con un rango de 18.9C a 20.1C, quizá uno de los rangos y promedio más bajos en la última década. Además, el rango del frente ecuatorial térmico fue de 20 a 26 C, apretado en distancia y sobre 1S.

Fig. 3. Isotermas (panel superior) y anomalías (panel inferior) térmicas superficiales en área 1+2 y 3. Desde el 31 agosto a 28 septiembre, 2020.
Fuente: https://www.inocar.mil.ec/web/index.php/productos/vientos-superficiales-ascat.

Estación D (in situ). En la Estación D (Franklin Ormaza y Dafne Vera; 2°12S y 80°59.5´W) en la cual se mide una serie de parámetros oceanográficos y meteorológicos básicos sobre la playa cada semana o al menos 15 días, se detectó 23C (20/sep), 24C (26/sep) y 25C (3/oct). Pero igualmente ha registrado por primera vez (desde mayo 2019) ráfagas (gusts) de viento de hasta 14 m/s y promedio de 8 m/s (3 octubre 2020, foto). Este empuje de vientos superficiales ha repercutido en la posición de la isoterma de 20C, la cual se ha mantenido muy cercana e inclusive al norte de la línea ecuatorial por al menos dos semanas; mientras que la isoterma de 17C se la registró frente a al Golfo de Guayaquil (60-80 millas náuticas al oeste).

Foto 1. Mediciones de Viento, humedad relativa, temperatura del aire (panel superior), y salinidad mediante refractómetro (panel inferior) en la estación D. Franklin Ormaza-González and Dafne Vera-Mosquera.

Las anomalías SST en 1+2 han registrado hasta núcleos de -4C, a inicios del mes, han decrecido con el tiempo hacia el final de septiembre, pero todavía persisten los núcleos de -4C, predominando los de -1C a -2C en toda la costa y oeste de Galápagos, incluyendo la región 3. El promedio de las anomalías ha sido -0.9C con un rango de -1.6C (2/sep) a -0.4C (16/sep).

Proyecciones. Los modelos dan tendencias muy ajustadas a la realidad futura cercana (2-3 meses). Las proyecciones más importantes (MET office, UK, y NOAA, US) sugieren (Fig. 4.) que la Niña estará en plenitud al final del año; en diciembre se alcanzará los SST más bajos, de ahí en adelante los valores tenderán a subir de manera paulatina. Recientemente (Becker, 8 octubre 2020), la NOAA, emitió un reporte donde asegura que las condiciones de La Niña siguen reinando en la Pacífico Tropical y que las posibilidades de extenderse hasta inicios del 2021 son 85% y será de características fuertes. (https://climate.gov/news-features/blogs/enso/october-2020-la-ni%C3%B1a-update). Por otro lado, la agencia australiana asevera que La Niña continuaría en el verano del hemisferio sur (diciembre-marzo) primer trimestre, y 3 de 8 modelos proyectan el evento como fuerte (<-1.50 a -2.00C). Los ingleses, entre moderado y fuerte.

En la región 1+2, las anomalías negativas han alcanzado el mínimo (<-1.0C), lo cual ya fue registrado el 2 de septiembre. Las aguas superficiales se irán calentado de manera continua hasta llegar a valores cercanos a 0.0C al final de año; de acuerdo a los ingleses, pero la NOAA proyecta las anomalías negativas más allá del primer trimestre del 2021. Pero se debe practicar cautela debido a un reciente acontecimiento: En el segundo semestre del 2016 desde octubre se declaró un evento frío la Niña (3.4) débil, pero en el primer trimestre del 2017 ocurrió un intenso calentamiento costero (1+2) con características similares a las de los eventos calientes intensos (Ormaza-González y Cedeño, 2017).

Temporada de huracanes en el Atlántico. La temporada ha excedido las más atrevidas expectativas; esto es, tener al más de 21 tormentas. Para cada tormenta hay un nombre dado con anticipación, se dan los nombres para 21 posibles tormentas que se pueden convertir en huracanes. Cuando se supera los 21, los nombres de las siguientes tormentas tienen nombres de alfabeto griego seguido por el año correspondiente. Este año ya se usaron; alfa-2020, beta-2020, gamma-2020, etc. Al momento de escribir este artículo, la tormenta delta-2020 ya es huracán grado 3, dirigiéndose a tierra. https://www.noaa.gov/news/with-alpha-2020-atlantic-tropical-storm-names-go-greek.  La temporada empezó en junio, y la segunda más activa desde el 2005. Estadísticamente, cuando la temporada de huracanes es activa y relativamente larga  (https://www.youtube.com/watch?v=3yOx1vR0q-0, empezó en mayo y probablemente termine en Noviembre), el evento frío La Niña se da en el Pacífico Central and viceversa (Lupo and Johnston, 2000).   

Fig. 4. Proyecciones de las anomalías SST. Panel superior en 3.4, inferior en 1+2.
Fuente: https://www.metoffice.gov.uk/research/climate/seasonal-to-decadal/gpc-outlooks/el-nino-la-nina (derecha),

Impactos de La Niña. En terminos generales es la reducción de la SST, decrecimiento del nivel medio del mar, intensificación de las corrientes de Humboltd y Cromwell en 1+2, con consecuentes afloramientos, enriquecimiento químico y biológico de las aguas, , la intensificación de los vientos alisios del sur, reducción de la temperatura del aire, etc. La figura 5, esquematiza el impacto sobre las lluvias en toda la cuenca del Pacífico. Sobre todo el Päcifico ecuatorial de oeste a este (costas de Ecuador y Colombia), las lluvias serán deficitarias desde junio (2020) hasta abril (2021) en caso de en 1+2 se mantengan las anomalías negativas SST. Esto, consecuentemente afectará la agricultura y los volumenes de agua disponibles para actividades agricolas e industriales. Podría ocurrir una sequía en sur del centro-sur de Manabí como generalmente ha ocurrido ante eventos moderados fuertes de la Niña.

Fig. 5. El impacto de la Niña sobre el régimen de lluvia en el Pacífico. Fuente: Becker (2020). Wet (lluvioso). Dry (pocas o limitadas lluvias).

Impacto pesquero. El impacto pesquero, ya ha sido, varias veces, motivo de extensas y variadas discusiones.  Los nutrientes que traen las corrientes de Humboldt y Cromwell traen millones de toneladas de nutrientes (N y P) y la irradiación solar en conjunto con el fitoplancton generan fotosíntesis que es la base de la cadena trófica, esta energía biológica (expresada en materia orgánica) se mueve a niveles superiores; zooplancton, especies marinas menores y mayores (tamaño), pelágicas, epipelágicas, demersales y bentónicas. En general todas las especies marinas deben ser beneficiadas, algunas de ellas se deben desplazar geográficamente y en la columna de agua debido a cambios de temperaturas, pero igual siguen beneficiadas. Que haya más biomasa de especies marinas, no necesariamente sugiere o implica mayor pesca. La pesca es una actividad que implica habilidad para capturar la especie y es un proceso industrial.

La riqueza marina, se pudo observar en la estación D. Generalmente en este punto se registra abundantes peces en la rompiente de la ola. El 2 de octubre, en la mañana (10h) un pescador de la localidad capturó prácticamente sobre la orilla de la playa una especie pelágica relativamente pequeña, que dijo llamaba “picudilla” o “pez aguja” ( probablemente Tylosurus crocodilus), que un pez marino de aguas tropicales (agua dulce o marina) de la familia belónidos, que son grupo de peces con el cuerpo muy alargado y mandíbulas muy largas y puntiagudas, que pueden llegar a medir >1 metro; aunque el pescador dijo que los capturados en esa área son de ese tamaño (Foto 2); 27 cm total y 21 cm sin pico. Este pez es a su vez consumido por las corvinas, robalos, etc., igual servir para carnada, harina de pescado e inclusive para consumo humano, como manifestó el pescador artesanal. Así mismo, la colonia de lobos marinos, se mantiene sobre los 50 lobos. Las aves marinas frecuentan las orillas. Todo esto corrobora los beneficios de los eventos fríos costeros.

Foto 2. Picudilla o pez aguja (Tylosurus crocodilus) capturado en la playa estación D (2 oct 2020). Fotos. Franklin Ormaza-González and Dafne Vera-Mosquera.

Conclusiones.

  • El evento frío La Niña, se da en el área 3.4 (8000 km al oeste de la costa ecuatoriana). Las anomalías SST negativas se han incrementado, y las condiciones meteorológicas está acopladas (SOI+7; >90 días). El contenido de calor en la columna de agua (0-300 m) se sigue negativa (pierde energía).
  • En 1+2, desde agosto a septiembre el promedio de las SST fue: 19.7 C con un rango de 18.9C a 20.1C, quizá uno de los rangos y promedio más bajos en la última década. Además, el rango del frente ecuatorial térmico fue de 20 a 26 C, apretado en distancia y sobre 1S.
  • Las anomalías SST negativas han registrado hasta núcleos de -4C, a inicios del mes, han decrecido con el tiempo hacia el final de septiembre, pero todavía persisten los núcleos de -4C, predominando los de -1C a -2C en toda la costa y oeste de Galápagos, incluyendo la región 3. El promedio de las anomalías ha sido -0.9C con un rango de -1.6C (2/sep) a -0.4C (16/sep).  
  • En cuanto a las proyecciones, la NOAA asegura que las condiciones de La Niña seguirán reinando en la Pacífico Tropical hasta inicios del 2021 con 85% de certidumbre, y que será de características fuertes. Por otro lado, la agencia australiana asevera que La Niña continuaría en el verano del hemisferio sur (diciembre-marzo) primer trimestre, y 3 de 8 modelos proyectan el evento como fuerte (<-1.50 a -2.00C). Los ingleses, mantiene que el evento será entre moderado y fuerte.
  • La temporada de tormentas y huracanes en el Atlántico norte ha excedido las más atrevidas expectativas; esto es, tener al más de 21 tormentas (ya van 25), lo que corroboraría las proyecciones de La Niña.
  • En la región 1+2, las anomalías negativas se mantendrán en los primeros meses del 2021, final de año, de acuerdo al Met Office (inglés), pero la NOAA proyecta las anomalías negativas más allá del primer trimestre del 2021.
  • Pero se debe practicar cautela debido a un reciente acontecimiento: En el segundo semestre del 2016 desde octubre se declaró un evento frío la Niña (3.4) débil, pero en el primer trimestre del 2017 ocurrió un calentamiento costero (1+2) con características similares a las de los eventos calientes intensos (Ormaza-González y Cedeño, 2017).
  • Lluvias. En las costas de Ecuador y Colombia, las lluvias serián deficitarias desde junio (2020) hasta abril (2021) en caso de en 1+2 se mantengan las anomalías negativas SST. Esto, consecuentemente afectará la agricultura. Podría ocurrir una sequía en sur del centro-sur de Manabí como generalmente ha ocurrido ante eventos moderados fuertes de la Niña.
  • Pesca. Las actividades pesqueras deben ser beneficiadas por el evento que ha ocurrido en nuestras costas desde mayo. Dependioendo la especie, se deberán esperar algunos meses para ver resultados en terminos de pesca. La redistribución de las especies debido a los cambios de SST y la profundidad de la termoclina, es algo que se debe tener en consideración en las actividades axtractivas.
  • Las condiciones de navegación debido a las corrientes, olas, vientos, frio, etc deben haber afectado negativamente las actividades mencionadas.

Referencias

Becker Emily, October 2020. October 2020 La Niña update. https://climate.gov/news-features/blogs/enso/october-2020-la-ni%C3%B1a-update.

Ludescher  J., Armin Bunde , Shlomo Havlin , and Hans Joachim Schellnhuber. 2019. Very early warning signal for El Niño in 2020 with a 4 in 5 likelihood. Pre-print. arXiv:1910.14642

Lupo  A. R. and G. Johnston. 2000. The Variability in Atlantic Ocean Basin Hurricane Occurrence and Intensity as related to ENSO and the North Pacific Oscillation. National Weather Digest June 2000, June 2000, 24:1-2, 3-13.

Ormaza-González, F. I. y Cedeño Jonathan. 2017. Coastal El Niño 2017 or Simply: The Carnival Coastal Warming Event? MOJ Eco Environ Sci, 2(8): 00054.